lunes, 9 de enero de 2017

ABBA PADRE

Nuestra manera de ver a Dios determina qué tipo de vida vivimos, si creemos o no en sus promesas y en nuestra relación con Él.
Por eso, es importante pensar en Él como el Padre que es para nosotros. Dios es amor, esa es su verdadera esencia, Él quiere lo mejor para nosotros comos sus hijos.
Necesitamos recibir a Dios no solo como nuestro Señor y Salvador, sino también como Padre, y aprender a vincularnos con Él como hijos. La paternidad divina es una de los grandes privilegios y beneficios que nos provee la obra de nuestro Señor Jesucristo.
Al encontrar a Dios como nuestro Padre Celestial encontramos nuestra identidad y ya no somos esclavos del pecado.
Dios es un Padre cercano, amoroso, familiar y personal. Ese es el Padre que nuestro Señor Jesucristo quiere revelarnos y darnos a conocer.
Estamos aquí porque Dios tiene un propósito y un destino ligado a Dios, asi que en cualquier situación que nos encontremos hoy, acerquemos confiadamente al Trono de gracia, para alcanzar misericordia de nuestro Padre Celestial y creamos que las mejores cosas para nuestras vidas están por venir, pero siempre tomados de su mano, porque sin Dios nada somos, con Dios lo tenemos todo, porque es un PADRE AMOROSO. ACERQUEMONOS A EL Y VEREMOS SU GLORIA.
Romanos 8:15 nos dice:
"Pues no habéis recibido un espíritu de esclavitud para volver otra vez al temor, sino que habéis recibido un espíritu de adopción como hijos, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre!"