domingo, 1 de junio de 2014

DESCANSA EN DIOS


Foto: Todos queremos dirección, soluciones, algo que calme nuestro espíritu cuando nos encontramos en situaciones que no vemos la salida, y buscamos en todo  lugar, excepto en el Señor nuestro Dios y no nos damos cuenta de que Dios ya nos dio una palabra a través de las Escrituras.   Si no nos volvemos a Dios como nuestra fuente entonces nuestras luchas acabarán en lamento y confusión, por eso nos equivocamos cuando tratamos de hacer todas las cosas en nuestras propias fuerzas.

Dios está siempre tratando de enseñarnos a nosotros a que dependamos de Él  en las pruebas, en las situaciones difíciles y también en nuestra vida cotidiana, pues su palabra en Juan 15:5 nos afirma que separados de Él, no podemos hacer nada, pero la mayoría de nosotros tenemos que estar convencidos de eso y muchas veces aprendemos a través de una experiencia amarga o difícil. 

No muchos cristianos hoy tenemos este tipo de quietud y confianza. Muchas veces estamos envueltos en un frenesí de actividades, desesperados por obtener riquezas y posesiones, y no es que sea malo tener riquezas y posesiones, sino que no es nuestra prioridad, porque la Palabra nos dice que busquemos primeramente el Reino de Dios y su justicia y lo demás viene por añadidura,  si en verdad estamos caminando en justicia, nuestras vidas darán como fruto un espíritu calmado, en quietud de corazón y paz con Dios, aún en medio que no veamos las respuesta de Dios, porque estaremos plenamente confiados que Dios es fiel y que en su tiempo veremos su respuesta, según su voluntad.  Así que es tan importante que como cristianos no dejemos de orar, porque es allí donde aprendemos a depender de Dios. 

 Necesitamos arrepentirnos porque no hemos entrado en el reposo del Señor, sino que hemos tratado de fabricar nuestros propios reinos, en nuestras propias fuerzas, y de alguna manera procuramos nuestra propia salvación y nuestras propias decisiones. 

Que este sea un tiempo en que desarrollemos un espíritu de quietud porque es una parte esencial del proceso de aprender a confiar en el Señor, pero si siempre estamos hablando del problema, con frecuencia excluiremos al Señor para que Él lleve a cabo lo que Él desea para nosotros que siempre es bueno, agradable y perfecto. Mantenernos en silencio es difícil, pero el silencio es una manera palpable de expresar la fe en nuestro Señor Jesucristo.

La Biblia nos dice en Isaías 30:15 

"Porque así dijo Jehová el Señor, el Santo de Israel: En descanso y en reposo seréis salvos; en quietud y en confianza será vuestra fortaleza".
 
 
Todos queremos dirección, soluciones, algo que calme nuestro espíritu cuando nos encontramos en situaciones que no vemos la salida, y buscamos en todo lugar, excepto en el Señor nuestro Dios y no nos damos cuenta de que Dios ya nos dio una... palabra a través de las Escrituras. Si no nos volvemos a Dios como nuestra fuente entonces nuestras luchas acabarán en lamento y confusión, por eso nos equivocamos cuando tratamos de hacer todas las cosas en nuestras propias fuerzas.


 Dios está siempre tratando de enseñarnos a nosotros a que dependamos de Él en las pruebas, en las situaciones difíciles y también en nuestra vida cotidiana, pues su palabra en Juan 15:5 nos afirma que separados de Él, no podemos hacer nada, pero la mayoría de nosotros tenemos que estar convencidos de eso y muchas veces aprendemos a través de una experiencia amarga o difícil. 



 No muchos cristianos hoy tenemos este tipo de quietud y confianza. Muchas veces estamos envueltos en un frenesí de actividades, desesperados por obtener riquezas y posesiones, y no es que sea malo tener riquezas y posesiones, sino que no es nuestra prioridad, porque la Palabra nos dice que busquemos primeramente el Reino de Dios y su justicia y lo demás viene por añadidura, si en verdad estamos caminando en justicia, nuestras vidas darán como fruto un espíritu calmado, en quietud de corazón y paz con Dios, aún en medio que no veamos las respuesta de Dios, porque estaremos plenamente confiados que Dios es fiel y que en su tiempo veremos su respuesta, según su voluntad. Así que es tan importante que como cristianos no dejemos de orar, porque es allí donde aprendemos a depender de Dios. 



  Necesitamos arrepentirnos porque no hemos entrado en el reposo del Señor, sino que hemos tratado de fabricar nuestros propios reinos, en nuestras propias fuerzas, y de alguna manera procuramos nuestra propia salvación y nuestras propias decisiones.

Que este sea un tiempo en que desarrollemos un espíritu de quietud porque es una parte esencial del proceso de aprender a confiar en el Señor, pero si siempre estamos hablando del problema, con frecuencia excluiremos al Señor para que Él lleve a cabo lo que Él desea para nosotros que siempre es bueno, agradable y perfecto. Mantenernos en silencio es difícil, pero el silencio es una manera palpable de expresar la fe en nuestro Señor Jesucristo.
 


 La Biblia nos dice en Isaías 30:15

"Porque así dijo Jehová el Señor, el Santo de Israel: En descanso y en reposo seréis salvos; en quietud y en confianza será vuestra fortaleza".