sábado, 17 de diciembre de 2016

PALABRA PROFETICA DICIEMBRE 2016



PALABRA PROFÉTICA DICIEMBRE 2016
 
1. Tiempo de reverdecer
Estos son días especiales para ti porque estoy sacudiendo de tu vida todo lo seco que el desierto te ha dejado, termino tu estación de esterilidad, te probé y fuiste hallado fiel, ahora llega tu temporada de los frutos nuevos y frescos, fruto abundante, el mejor fruto, estoy trayendo sobre ti un tiempo de reverdecer, estoy poniendo vida en ti, un nuevo animo, nuevas fuerzas, una nueva medida de fe. Declara el Señor.
“Y veréis, y se alegrará vuestro corazón, y vuestros huesos reverdecerán como la hierba; y la mano de Jehová para con sus siervos será conocida, y se enojará contra sus enemigos.” Isaías 66:14
2. Tiempo para que nuestros ojos sean abiertos.
Es tiempo de ver lo que yo estoy haciendo a tu favor, ciertamente la batalla ha sido intensa y ha sido más fácil ver tus circunstancias, verte a ti mismo, ver las amenazas de tu enemigo, has experimentado impotencia de enfrentarte a tu adversario que se ha levantado como río contra ti, pero hoy al igual que al siervo de Eliseo abro tus ojos para que veas que son más los que están contigo que los que tiene tu enemigo, yo peleo por ti, y envió mi ejército para defenderte. La victoria es nuestra, dice el Señor.
“Y oro Eliseo y dijo: te ruego oh Jehová que abras sus ojos para que vea...” 2 Reyes 6:17ª
3. Tiempo de recoger botín por cada victoria ganada.
El Señor dice, No temas es mía la guerra, esta vez no será en tus fuerzas pues YO mismo SOY quien pelea, solo párate a ver la victoria. Levanta sonido de alabanza, sonido de gratitud, activa lo profético, declara lo que viene y exáltame pues el enemigo se confunde y se destruye entre si. Las victorias que vienen son grandes y poderosas. Yo te doy victoria en tu familia, ministerio, ciudad, finanzas, en todas tus áreas de influencia y en todas tus batallas personales. Cuando vences en mi nombre siempre hay recompensa, así que prepárate para recoger botín, dice el Señor
“Al llegar Josafat y su pueblo para recoger el botín, hallaron mucho entre ellos, incluyendo mercaderías, vestidos y objetos preciosos que tomaron para sí, más de lo que podían llevar. Y estuvieron tres días recogiendo el botín, pues había mucho. Al cuarto día se reunieron en el valle de Beraca; porque allí bendijeron al Señor. Por tanto llamaron aquel lugar el Valle de Beraca hasta hoy.” 2 Crónicas 20: 25-26
4. Tiempo para experimentar el gozo de la salvación
En este mes voy a desatar por toda la tierra una ola de salvación que se moverá trayendo a los que andan en oscuridad, en angustia y en sombra de muerte y los traeré a la luz admirable de mi presencia. Muévete en medio de todo lugar hablando mi Palabra, hablando de mi a tus amigos, vecinos, compañeros y familiares, pues usaré tu vida para que ellos se encuentren conmigo. Este es mes de las buenas nuevas, mes de romper cadenas que por generaciones han mantenido atados a muchos, pero serán libertados, serán salvos, serán establecidos como hijos del reino, hijos de la Luz. Es tiempo de compartir las buenas nuevas de salvación, pues delante de tus ojos los verás venir a mis brazos con mucha alegría, con una esperanza renovada, y yo les restauraré, les daré el gozo de la salvación. Invítalos a comer contigo, invítalos a orar, invítalos a venir a mi y yo los transformaré delante de tus ojos, los haré nacer espiritualmente, declara el Señor.
“Todo valle será rellenado, toda montaña y colina será nivelada; los caminos torcidos serán enderezados y las sendas disparejas quedarán llanas. Todo el mundo verá la salvación de Dios”». Lucas 3:5-6 ( NBD)
5. Tiempo de victoria contra la soledad
Amado hijo, el enemigo ha venido a hablarte mentiras como: “estás solo en esta circunstancia”, “a nadie le importa lo que estás pasando”, “No molestes a Dios con esta situación pues Él esta ocupado en cosas mas importantes”; Pero mi voz te dice hoy que yo estoy cerca de ti y que nunca te he dejado, te recuerdo mi palabra que dice que aunque tus padres decidieran abandonarte yo no te abandonaré, que con amor eterno te he amado y te he extendido mi misericordia. Amado vuelve a mi, vuelve a la palabra para que tu corazón sea reconfortado y recibas aliento, Yo hecho fuera toda soledad de tu vida, te saco de toda prisión de cautividad en la que voluntariamente te has metido y te invito a disfrutar de los mejores días en mi presencia, llenos de plenitud y del cumplimiento de mi llamado sobre tu vida! Te amo y te declaro que has sido llamado a libertad y a caminar en mi propósito.
Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.” Hebreos 11:6
6. Tiempo de incremento en la revelación.
Estoy desatando una temporada de mucha revelación en medio de Mi Pueblo, dice el Señor. Mi Espíritu se moverá en medio de la Iglesia trayendo a luz verdades eternas que les ayudarán a avanzar, a conquistar y a poseer las ciudades y las naciones que son su herencia. Iluminaré los corazones de aquellos que paguen el precio de estar en mi presencia, de buscar mi rostro constantemente y de comprar de mi. Voy a revelar a mi Pueblo las estrategias necesarias para avanzar, las estrategias para crecer, las estrategias para poseer lo que les he prometido. También traeré revelación sobre los planes del enemigo para que los desbaraten y lo venzan. Estoy levantando una compañía de hombres y mujeres que tendrán la misma asignación que tenían los hijos de Isacar en medio del ejército de David, ser entendidos en los tiempos y saber lo que mi Pueblo debe hacer. A estos les revelaré los secretos escondidos y los tesoros de revelación muy guardados, declara el Señor.
“De los hijos de Isacar, doscientos principales, entendidos en los tiempos, y que sabían lo que Israel debía hacer, cuyo dicho seguían todos sus hermanos.” 1 Crónicas 12:32
“y te daré los tesoros escondidos, y los secretos muy guardados, para que sepas que yo soy Jehová, el Dios de Israel, que te pongo nombre.” Isaías 45:3
7. Tiempo para desatar a los Jabes
Yo estoy desatando a los más ilustres, a los que su destino natural era desgracia, dolor, sufrimiento; los que estaban destinados a servir como augurio de pobreza, soledad y muerte, pero a quienes por mi Espíritu les ha sido cambiado el destino y más bien serán bendecidos en abundancia, serán ensanchados en su nivel de influencia, sobre quienes mi mano reposará para cuidarlos, guiarlos y sostenerlos y a quienes siempre los libraré para que el mal no los dañe, a quienes les pondré un cerco de protección, a quienes los cubriré con mis alas, así como la gallina cubre a sus pollitos, frente a los que los quieren dañar.
Esta nueva generación está naciendo, están siendo dados a luz ahora en lo natural y en lo espiritual. A ti te he dado el poder de bendecir, de desatar con tus labios, así que habla, bendice y desata a los Jabes que están a tu alrededor, aquellos que ahora lloran de tristeza por las grandes limitaciones en que están viviendo, por el dolor y la angustia que los amenaza constantemente, desátales al nuevo tiempo, desátales al nuevo destino, desátales a la bendición. Es tiempo de desatar a los Jabes de este tiempo, declara el Señor.
“Y Jabes fue más ilustre que sus hermanos, al cual su madre llamó Jabes, diciendo: Por cuanto lo di a luz en dolor. E invocó Jabes al Dios de Israel, diciendo: ¡Oh, si me dieras bendición, y ensancharas mi territorio, y si tu mano estuviera conmigo, y me libraras de mal, para que no me dañe! Y le otorgó Dios lo que pidió.” 1 Crónicas 4:9-10
8. Tiempo para ver qué Dios apresura su Palabra en tu vida.
El tiempo esta a tu favor, tu expectativa de fe, el ejercicio de la esperanza y la confianza en mi hará que yo apresure lo que te he dicho, lo que a otros les ha tomado mas de 10 años a ti te ocurrirá en la mitad de este tiempo, lo que antes tenías que esperar cinco años, eso se convertirá en 2 años, esta aceleración te llevará a que un mismo día recibas el cumplimiento de mis promesas, estoy moviendo las agujas del reloj a tu favor, yo estoy apresurando mi palabra sobre tu vida, porque has creído sin ver.
“Y me dijo Jehová: Bien has visto; porque yo apresuro mi palabra para ponerla por obra.” Jeremías 1:12
9. Tiempo de sanidades extraordinarias.
Ciertamente yo les traeré sanidad y medicina, esta es tu temporada para ser sano, será establecida mi voluntad sobre tu vida, cambiaré tu lenguaje, pondré palabra de fe en tus labios, pondré un espíritu de guerra dentro de ti para que te levantes en oposición en contra del espíritu de enfermedad, y tendrás el gozo de recibir tu victoria en contra de tus enemigos, prepárate para oír tu diagnóstico cancelado, YO LO HARE! dice el Señor.
“He aquí que yo les traeré sanidad y medicina; y los curaré, y les revelaré abundancia de paz y de verdad.” Jeremías 33:6
10. Tiempo de transición de la mente natural a la mente sobrenatural.
Cerrarás el año con alegría, con gritos de júbilo, porque probarás de mi benevolencia, de mi Gracia, de lo milagroso, de lo sobrenatural, has tenido que pasar por un proceso para que tu manera de pensar sea diferente, la forma de ver la vida, de entender mi voluntad ha ido cambiando, el proceso te ha ayudado a romper paradigmas, antes mirabas de manera natural todo lo que te ocurría, ahora comenzaras a ver qué lo que era imposible para ti para mí no lo es, y esto es sobrenatural, yo romperé el curso natural de las cosas, lo concreto, lo tangible, lo que es lógico, romperé tu incredulidad, derribaré el conocimiento que te ha impedido ir a un nivel mayor de fe, y desataré milagros en tu vida en tu casa, donde te muevas, caminarás sobre las aguas, esta es tu temporada de lo sobrenatural. Dice el Señor.
“Le dijeron, pues, los otros discípulos: Al Señor hemos visto. Él les dijo: Si no viere en sus manos la señal de los clavos, y metiere mi dedo en el lugar de los clavos, y metiere mi mano en su costado, no creeré. Ocho días después, estaban otra vez sus discípulos dentro, y con ellos Tomás. Llegó Jesús, estando las puertas cerradas, y se puso en medio y les dijo: Paz a vosotros. Luego dijo a Tomás: Pon aquí tu dedo, y mira mis manos; y acerca tu mano, y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente. Entonces Tomás respondió y le dijo: ¡Señor mío, y Dios mío! Jesús le dijo: Porque me has visto, Tomás, creíste; bienaventurados los que no vieron, y creyeron.” Juan 20:25-29
11. Tiempo para que seas librado del lazo del cazador.
No temas dice el Señor, porque aunque el enemigo anda desesperadamente tratando de atraparte para impedir que llegues a tu destino, a tu propósito, a la meta del supremo llamamiento, el no lo logrará, no podrá detenerte, no podrá cazar tu vida; y las trampas que ha diseñado para tal fin, el mismo caerá en ellas. Tú vida será librada del mal y no te dañará. Yo vuelvo inactiva toda trampa del enemigo. Solo cuídate de amarme con todo tu corazón, de anhelar mi presencia, de buscarme cada día, de vestirte con la armadura que te he dado y yo destruiré todas la metodologías diabólicas, todas las acechanzas y artimañas lanzadas en tu contra. No serás engañado por las mentiras demoníacas, no serás destruido por sus ataques de ira, de difamación, de intimidación, de desilusión, porque contigo estoy para librarte y más bien saldrás victorioso, saldrás fortalecido, permanecerás firme e irás a un nuevo nivel de autoridad, declara el Señor.
“Diré yo a Jehová: Esperanza mía, y castillo mío; Mi Dios, en quien confiaré. Él te librará del lazo del cazador, De la peste destructora. Con sus plumas te cubrirá, Y debajo de sus alas estarás seguro; Escudo y adarga es su verdad.” Salmos 91:2-4
“Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza. Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo.” Efesios 6:10-11
12. Tiempo de avanzar, no vuelvas a ver hacia atrás.
Yo te he llamado a vivir en la mejor época de la historia de la Iglesia, una época de muchas cosas poderosas del Espíritu, de mucha actividad celestial sobre la tierra, de mucho crecimiento y expansión de la obra de Mi Iglesia, pero también en una época donde el conflicto espiritual será mayor, donde las confrontaciones entre el reino de las tinieblas y el reino de la Luz, también serán muy grandes, donde el enemigo arreciará la batalla, donde atacará con todo el poder que tiene disponible, así que la guerra será mayor, pero de igual manera las victorias de Mi Pueblo serán muy grandes, por lo tanto es tiempo de avanzar, es tiempo de ir más adelante en la tarea de libertar a los cautivos, de sanar a los enfermos y de conquistar la tierra. Este no es tiempo de volver atrás, ni de volver a ver al pasado, de volver a ver a Egipto. No tengas temor porque el enemigo no te podrá destruir, y aunque lo intente Yo estoy contigo como Poderoso guerrero para guardarte y protegerte, para hacerte más que vencedor, declara el Señor.
“Jehová el Señor me dio lengua de sabios, para saber hablar palabras al cansado; despertará mañana tras mañana, despertará mi oído para que oiga como los sabios. Jehová el Señor me abrió el oído, y yo no fui rebelde, ni me volví atrás.” Isaías 50:4-5
DECRETOS:
  1. Decretamos ojos abiertos, oídos atentos, corazón entendido para esta temporada de nuevas asignaciones.
  2. Decretamos cancelada toda sentencia de muerte, cualquier diagnóstico ilegal de enfermedad que te ha sido dado.
  3. Decretamos inactiva la confabulación de brujería en este mes, sacrificios, ofrendas, agendas, emboscadas, confusión y muerte.
  4. Decretamos libertad del espíritu de opresión que ha provocado angustia, desesperación, aflicción, estrés, miedo, eres libre!
  5. Decretamos saldadas toda clase de deudas pendientes en tu vida, en la medida que tú perdones toda deuda que otros tengan contigo así serán saldadas las tuyas.
  6. Decretamos expuesta toda mentira del diablo, lo escondido, encubierto y oculto saldrá a luz, prevalecerá la verdad.
  7. Decretamos cambio de condiciones, nueva atmósfera, cierre de ciclos, nuevos comienzos, apertura de los cielos, puertas abiertas, rompimiento de cerrojos de bronce.
BENDICIONES:
Amados hermanos hemos arribado al último mes de este año y a un mes de muchas manifestaciones de mi favor y de mi amor. Estamos a las puertas de un nuevo tiempo hermoso de parte del Señor, un nuevo año de crecimiento, un nuevo año del mover poderoso del Señor a nuestro favor. Aprovechamos esta oportunidad para bendecir sus vidas y la de su familia.
“SEÑOR, ¡cuánto te amo! Porque eres mi fuerza. El SEÑOR es mi fortaleza, mi roca y mi salvación; mi Dios es la roca en la que me refugio. Él es mi escudo, el poder que me salva. Basta que clame a él para ser librado de todos mis enemigos: ¡Alabado sea el SEÑOR! La muerte me envolvió con sus lazos; y torrentes de maldad se lanzaron poderosos contra mí. El sepulcro me enredó en sus lazos; la misma muerte me clavó su mirada. Atrapado e indefenso, luchaba yo contra las cuerdas que me arrastraban hacia la muerte. En mi angustia clamé al SEÑOR pidiendo ayuda. Y él me escuchó desde su templo; mi clamor llegó a sus oídos. Entonces la tierra tembló y se estremeció, y los cimientos de las montañas se sacudieron y temblaron. ¡Cómo se estremecieron cuando ardió su ira! Humo le salió de la nariz. Espantosas llamas salieron de su boca; lanzaba carbones encendidos. Él abrió los cielos y descendió; bajo sus pies había densas tinieblas. Cabalgando en querubines surcó los cielos sobre las alas del viento. Se envolvió en oscuridad; y ocultó su avance con espesas nubes oscuras. Súbitamente, el esplendor de su presencia rompió de entre las nubes con carbones encendidos y con una granizada. El SEÑOR tronó en los cielos; el Dios que está sobre todos los dioses ha hablado: ¡Qué de granizo! ¡Qué de fuego! Lanzó las tremendas flechas de sus rayos y derrotó a todos mis enemigos. ¡Miren cómo huyen! A causa de tu represión, SEÑOR, las cuencas del mar quedaron a la vista. Sonó tu aliento como trompeta, y las profundidades quedaron desnudas. Desde lo alto extendió su mano, me tomó y me sacó del mar profundo. Me rescató de las aguas profundas. Me liberó de mi recio enemigo, de los que me odiaban; a mí, que estaba indefenso en manos de ellos. El día de mi mayor debilidad, me atacaron; pero el SEÑOR me sostuvo. Me llevó a un sitio seguro, porque en mí se deleita. El SEÑOR me recompensó porque hice lo recto y fui puro, porque yo he cumplido sus mandatos y no he pecado dejando de seguirlo. Mantuve celosamente todas sus leyes; no rechacé ni una sola. Hice cuanto pude por guardarlas todas, y me abstuve de hacer el mal. El SEÑOR me ha recompensado con sus bendiciones conforme a la limpieza de mis manos. SEÑOR, ¡qué fiel eres con los fieles! ¡Que intachable eres con los intachables! Con los puros eres puro, pero hostil con el malvado. Libras a los humildes y condenas a los orgullosos y altivos. Has encendido mi lámpara. Has convertido mis tinieblas en luz. Ahora con tu fuerza puedo escalar cualquier muro, atacar cualquier ejército. ¡Qué grandioso es él! ¡Cuán perfecto en todo! Todas sus promesas se cumplen. Es escudo para todo aquel que tras él se refugia. Porque, ¿quién es Dios sino nuestro SEÑOR? ¿Quién es la roca sino nuestro Dios? Él me llena de fortaleza y me protege por dondequiera que voy. Hace mis pies tan seguros como los de la cabra montés en las laderas. Me lleva a salvo por los riscos. Me prepara para la batalla y me da fuerza para tensar un arco de bronce. Me has dado tu salvación como escudo. Tu mano derecha, SEÑOR, me sostiene; tu bondad me ha engrandecido. Has hecho amplias gradas bajo mis pies para que no resbale. Perseguí a mis enemigos, los alcancé, y no me volví hasta vencerlos a todos. Los aplasté. Ya no pudieron levantarse. Les puse el pie sobre el cuello. Porque tú me has armado con fuerte armadura para la batalla. Mis enemigos tiemblan ante mí y caen derrotados a mis pies. Los hiciste volverse y huir; destruí a cuantos me odiaban. Gritaron pidiendo ayuda, pero nadie se atrevió a rescatarlos; clamaron al SEÑOR, pero él se negó a responderles. De modo que los hice polvo y los lancé al viento. Los arrojé como basura del piso. Me diste la victoria en toda batalla. Vinieron las naciones y me sirvieron. Hasta los que yo no conocía vinieron a postrarse ante mí. Extranjeros que nunca me han visto se someten al instante. Temblorosos de miedo salen de sus fortalezas. ¡Dios vive! Alaben al que es mi gran roca. ¡Exaltado sea Dios mi Salvador! Es el Dios que castiga a quienes me dañan y somete a las naciones ante mí. Él me rescata de mis enemigos. Me exalta sobre ellos. Me guarda de tan poderosos adversarios. Por eso, SEÑOR, te alabaré entre las naciones. Muchas veces me has librado milagrosamente, a mí, el rey que has elegido. Has sido amoroso y bueno para conmigo y lo serás para con mis descendientes.” Salmos 18:1-50 (NBD)
Presbiterio apostólico-profético de Ministerios Elías
El Salvador, Centroamérica, Diciembre del 2016
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